Cuando abriste la boca y se te salieron las moscas yo bostecé y volteé para otro lado. La primera vez que había visto que eso te pasara fue hace mucho mucho tiempo, y no me importaba tanto. Aunque tengo que admitir que besarte era difícil e incómodo. Hasta que me acostumbré. Tengo que admitir que esta última vez que se te salieron, no sólo me volteé, sino que también me fui para otro lado.